Oiga mi niña, a mi nunca me gusto eso del arte contemporáneo … Siempre pensé que los artistas ponían cualquier cosa ahí en el espacio y a eso lo llamaban “arte”

 

La señora H – Docente de la Celia – Risaralda

Comienzo este texto con una de las reflexiones realizadas por la señora H (como prefiero llamarla por esto de la privacidad digital) docente de arte, que como uno de los azares del destino, fue escogida a dedo por el sistema educativo para llenar la carga horaria de la institución donde labora. A ella le gustan las manualidades y hace cosas muy bonitas, de hecho nos cuenta que siempre le ha gustado hacer decoraciones. A la señora H le gusta bordar, y como lo mencioné anteriormente, le gusta hacer coplas.

Esta es una de las tantas historias que me encontré cuando estaba navegando, por las imágenes, sonidos, coplas y karaoke que me compartieron los docentes de los municipios de Risaralda, esos que viven la trocha y que la caminan cada día para llegar a sus lugares de trabajo, esos que habitan el paisaje, ese sin pretensiones, ese que tiene café, gallinas, que huele a mierda de caballo, que celebra sus fiestas como el acto mas solemne, esos lugares donde aun se saluda, esos territorios donde coexisten todos al unísono, domingo de misa, entierro por la calle real, comparsa de colegio, comida típica, artesanía típica, y …. Un buen café.

Estos son los lugares del pregoneo, de los domingo de mercado y jinetes con caballos que parquean como si fueran carros afuera de la cantina, estos son también los territorios de la aguamasa y de los tragos como primer alimento para empezar el día.

Miércoles 26 de Octubre de 2016.

Hora: 2:00 pm

Empezamos la primera sesión …

Había olvidado contarles queridos lectores, que las historias aquí narradas son el resultado de un proceso realizado durante dos semanas consecutivas, en el marco del 44 salón nacional de artistas, donde estuvimos realizando el seminario de formación a formadores “Paisaje Cultural Cafetero: Estrategias y dispositivos para la formación de públicos.” Allí desarrollamos diferentes estrategias con docentes de los municipios de Risaralda, docentes del área metropolitana de la ciudad y docentes de primera infancia, que desde el área de educación artística fueron convocados por el salón nacional y su área de formación, para desarrollar estrategias metodológicas que relacionaran de alguna forma las temáticas presentadas por el salón nacional, su vinculación con el paisaje cultural cafetero y en este caso con el arte contemporáneo y sus relaciones con la educación. (podríamos decir que de alguna manera éramos los encargados de llevar acabo esta relaciones).

Se que muchos se preguntarán en este momento: ¿Y acaso esto es posible? ¿ Será necesario pensar en prácticas de mediación para entender el arte contemporáneo? otros un tanto mas idealistas dirán que cada obra debe hablar por si misma, incluso no faltaran los mas ingeniosos que dirán que esto es un complot realizado por los curadores para tapar los “huecos” que dejo el salón nacional. Sin embargo, como artista y educadora, puedo decir que ni lo uno ni lo otro, que es precisamente desde aquí, desde esta práctica artística que es la mediación y en este caso la formación, que esos paisajes donde el horizonte se mueve, esos caminos de trocha, esos territorios en construcción, solo son posibles por la existencia de esas dinámicas de sociedad, por la presencia de esos habitantes y personas que hacen la montaña, los habitantes de ese paisaje cultural cafetero en vía de extinción, donde el café solo fue un espejismo que duro poco años.

En este sentido prefiero escribir sobre el salón nacional y de mi experiencia en este en términos de la estética y en este caso de la estética cotidiana, donde esta se ejerce en la construcción y presentación de las identidades sociales, como ya lo nombrara Katia Mandoki en su texto: Estética cotidiana y juegos de la cultura: prosaica I. Porque es precisamente desde allí, que los fenómenos que atañen a la sensibilidad por fuera del ámbito artístico, se conjugan con este generando en este caso experiencias sensibles o experiencias estéticas.

 “ Eso es la prosaica: Sencillamente la estética cotidiana. Esta pervivencia de la estética se expresa de mil maneras desde nuestra forma de vivir, en el lenguaje y el porte, el modo de ataviarse y de comer, de rendir culto a deidades o a personalidades, de legitimar el poder, ostentar el triunfo o recordar a los muertos; pero el papel primordial que la estética tiene en nuestra vida cotidiana se ejerce en la construcción y presentación de las identidades sociales. (Mandoki, 1994: pág. 4).

 

Jueves 27 de Octubre de 2016.

Hora: 9:00 am

¿ Es posible lograr experiencias que integren el mundo artístico contemporáneo y el sistema educativo?

“ En síntesis, proponemos la construcción de una idea de arte como investigación, proceso, negociación y acción por parte de los agentes participantes, que se conviertan en generadores de un proyecto en común: Cambio de paradigma que da lugar a una nueva visualidad (cargada de realidad e imaginación), donde se conjuguen gestos éticos y estéticos, en el entrenamiento para la transformación, poniendo en manos de las personas herramientas para abordar horizontes de futuro.”

Lucas Rubinich

(La difíciles relaciones entre el arte y la educación.)

7 Bienal de Mercosur

Asi empezamos la construcción de lo que sería el plan de trabajo y la experiencia mas significativa que tuve con el salón nacional de artistas, no solo por la oportunidad de hacer una de las cosas que mas me gusta: Trabajar con el otro, sino que de una u otra forma habitar este territorio, me permitió conocer de cerca, las obras de los artistas ( puedo decir que minuciosamente) y no hablo de sus propuestas en particular, sino desde las lecturas realizadas  por personas por fuera del ámbito artístico.

Planteamos entonces para estos laboratorios de creación (como preferimos llamarlos) tres sesiones de trabajo las cuales constituyeron la ruta a seguir en estas dos semanas, donde la apropiación y re-significación de las nociones de paisaje, territorio, paisaje cultural cafetero, incluso  eso que llamamos arte, se vio re interpretado por las vivencias, especulaciones y juegos realizados alrededor de las obras presentadas para el 44 salón nacional. Planteamos entonces este laboratorio como una propuesta de creación colectiva donde realizamos una serie de acciones alrededor de las relaciones arte, paisaje y educación como ejes temáticos relevantes en la contemporaneidad, y que en los últimos años han tomado fuerza en el campo del arte, sus instituciones y las prácticas artísticas contemporáneas. Desde este punto de vista propusimos trabajar una temática que se preguntara por las prácticas del arte en el contexto de la educación, como un espacio para la problematización permanente, como ejercicio democratizador en el que la personas son protagonistas del proceso de creación, en el sentido de construir espacios imaginables que permitieran desde este sentido, acciones micro políticas y  la construcción de espacios de  diálogo. 

¿ Cómo cambiar el paisaje a la educación?

Primera sesión de trabajo

Desde esta perspectiva los laboratorios propusieron un lugar de encuentro para la experimentación, donde exploramos diferentes formas de creación a partir de procesos experimentales empleados por el arte contemporáneo y en donde su objetivo principal se centró, en generar experiencias inmersivas diseñadas desde diferentes dispositivos que permitieron explorar, mediante la observación, el juego y la experimentación, nuevos espacios de diálogo a través de estrategias disruptivas y de pequeñas acciones orientadas hacia la exploración de la realidad, los vínculos sociales, pero sobre todo especular a través de metodologías expandidas que abrieran camino a diversas posibilidades, como por ejemplo: El remix como metodología de trabajo, es decir, la apropiación de contenidos y su posterior transformación hacia nuevas formas de hacer – junto – con creativamente y colaborativamente.

Desde este punto de vista se construyo este laboratorio de creación colectiva donde los asistentes trabajaron a partir de una serie de ejercicios mediados por el cuerpo, el sonido, el dibujo y la imagen movimiento, como herramientas que nos permitieron experimentar prácticas compartidas y de intercambio, a partir de diferentes estrategias, no solo generadas por quienes propusimos los ejercicios,  sino por el colectivo.

En uno de los ejercicios realizados, la señora H personaje principal de esta historia, escribe junto a un grupo de amigas, unas coplas que fueron parte de esta cartografía especulativa sobre el territorio, donde los participantes debían mapear por medio del sonido, el dibujo y la escritura, algunas  de las obras o espacios del Museo de arte de Pereira.

Coplas Apía y Pueblo Rico

Subimos al tercer piso

Allí mismo nos paramos

Echamos a jugar los dados

Y dimos el primer piso.

A partir de este momento

Empezó la encrucijada

Obedeciéndole a los dados

Y haciendo cada parada.

Encontramos en el camino

Puertas y ventanas

Unas latas retorcidas  ( Vacuus obra de Fredy Alzate)

Y una nueva parada.

En el suelo observamos

compañeros trabajando

dibujaban y trazaban

para estar en la jugada.

Y siguiendo el recorrido

nos quedamos admirados

ante un hermoso cuadro

con belleza y colorido. (La noche Obra de Gonzalo Ariza).

Los dados nos indicaron

continuar a la derecha

nos topamos con pantallas

que mostraban gran belleza.(Windows on the world Obra de Ming Wong).

Ya para finalizar

le damos la vuelta al mundo

observando las riquezas

escarbadas en el muro. (Mapa mudo Obra de Mario Opazo).

Con esta nos despedimos

los de Apía y Pueblo Rico

nos inspiro una rica arepa

y un delicioso tinto.

Le toco pagar a Yolandita

por ponerse de querida

y nosotros no le dimos

ni una triste monedita.

Asi continuamos, jugando y conociendo de cerca las dinámicas de los territorios inconclusos, donde a partir de una serie de estrategias se  posibilito pensar el paisaje desde una visión ampliada, es decir, un paisaje que contemplara la posibilidad del cuerpo, de los afectos como lugares de la memoria, desde el paisaje sonoro e incluso desde la imagen movimiento. Además de ello cada participante al finalizar el laboratorio, construyó una metodología que pudiera ser aplicada dentro de sus sesiones de aula.   

Sesión de Karaoke. Esto no estaba planeado pero pasó

Viernes 28 de Octubre de 2016.

Hora: 9:00 am

¿ Es entonces el arte contemporáneo un montón de cosas puestas en el espacio? efectivamente sí,  pero como lo señaló la señora H, es mucho más que esto. Esas mismas interacciones e interrelaciones, e incluso choques, fueron los que  posibilitaron que ella llegará a una nueva apreciación del arte y del paisaje (por supuesto) además de encontrar otras narrativas que posibilitarán pensar en esas dinámicas y su relación con las  cosas “puestas”.  

“Yo por ejemplo me voy con otro concepto, por ejemplo del primer día que llegué. Me gusta visitar museos, visitar exposiciones, pero si hubo en el primer impacto cuando vi lo de los tubos, estos tubos golpeados que están en el museo de arte de Pereira, me pregunte entonces: Bueno y aquí que, si esto es arte entonces hay una crisis del arte. Sin embargo en estos tres días me cambio el concepto, no hay una crisis del arte, estos muchachos se están manifestando con otros elementos, sobre lo que piensan del mundo; y definitivamente muy ligado territorio, paisaje cultural cafetero, paisaje y territorio y todas la cosas que ustedes nos contaron en estos tres días, y quiero pues felicitarlos porque realmente es un trabajo muy bueno y nos vamos con una renovación espiritual, emocional y cognitiva.

Hay una reflexión y es que como docente uno esta equivocado en que el arte contemporáneo no tiene tanto compromiso, es mas … desconocía unas obras, desde lo cotidiano, desde el palo de leña, desde las obras de la molienda, tantas cosas que son relativas al arte, y lo que percibo es que realmente los muchachos no están únicamente conectados al celular, ósea que hay un mundo interior que esta reflejando lo que realmente … hay mucho compromiso, muchos llamados de atención, hay unas lecturas por ejemplo de lo que esta pasando en el país, a la mega minería, el desplazamiento, el acabar con la naturaleza, entonces si tienen compromiso y eso me lleva a que realmente, nosotros como docentes debemos aterrizarnos a que realmente los muchachos si están pensando y si están haciendo una lectura del país.”

Transcripción del diálogo realizado a una de las docentes que nos acompañaron en la jornadas de formación a formadores.

Visita guiada a profesores de municipios de Risaralda, como sesión final del laboratorio: El Paisaje expandido: Cuerpo, sonido e imagen movimiento en las prácticas artísticas contemporáneas desde la escuela.

Esta es precisamente  la imagen que me llevo del salón nacional, no del salón como institución, sino de este lugar,  de este pequeño espacio que habite por estas dos semanas, donde no solo pude conocer personas increíbles, llenas de historias y de sueños, sino que también tuve la posibilidad de habitar esos territorios desconocidos, de los que nadie habla, quizá  nosotros, ¿quienes? pues los que les seguimos apostando a esto que se llama “arte.”

Quiero terminar agradeciendo a los 90 profesores que nos acompañaron en esta travesía, a mi compañero y artista Adrian Hueso con quien diseñe esta propuesta, a Juana Valencia quien hizo posible  este proyecto  (mami sumercé mueve montañas). Gracias a cada uno de los mediadores del salón, Santiago Ossa, Felipe Manzano, Daniel Montoya, Jeison Ríos, Jenny Toros Salas, Ana Arango, Manuela Quinceno, Daniel Restrepo, Bastian Cabello, se me escapan varios, sobre todo el mediador de la sala del sótano del Museo de Arte de Pereira, quien le  advirtió a cada visitante que no tomarse una foto en la obra Acupuntura urbana de Andres Felipe Gallo, sería como no haber asistido al salón nacional. 

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